LOS CENTAUROS

LOS CENTAUROS
CD ARCO INSTINTIVO "LOS CENTAUROS" MALAGA
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domingo, 1 de noviembre de 2015

GUIA PARA REALIZAR LA PRUEBA DEL PAPEL.



La prueba del papel es la manera más simple de realizar la puesta a punto de un arco, se puede utilizar en cualquier tipo de arco, y utilizando dedos o disparador automático para la suelta. Tiene como propósito realizar ajustes en el arco para que el vuelo de la flecha sea lo más recto posible y que la compensación que realizan las plumas sea lo más cercano al arco desde donde se dispara. Consiste en hacer pasar la flecha por un papel estirado y evaluar el vuelo del proyectil, a través de las perforaciones que hace en esta superficie.
Para realizar esta prueba debemos colocar una lámina de papel tensado en algún marco, atrás de este colocaremos un parapeto que detenga nuestra flecha, a una distancia superior al largo de la flecha para evitar falsas lecturas de la prueba.
Debemos tirar varias flechas con el arco, desde tres metros de distancia del papel y observar la tendencia de como perforan la lámina y realizar las modificaciones necesarias a los distintos accesorios del arco, de acuerdo a la forma en que se rompa el papel y las recomendaciones que se dan más abajo. Las flechas utilizadas deben estar perfectamente rectas y ser todas del mismo calibre y peso.
Siempre la lectura del papel se realizará relacionando el sitio de entrada de la punta y de las plumas observando el tipo de rasgadura que realicen.
Si se realizan todos las recomendaciones y persiste el problema que encontramos, evalúe su técnica de tiro con algún experto, probablemente requiera correcciones y revise el emplumado de sus flechas.

VUELO PERFECTO.
La punta y emplumado dejan un solo orificio en el papel.

RASGADURA ALTA. Plumas sobre la punta.
Puede señalar que:
El nock está alto, baje el nock.
Observe si las plumas tocan en reposaflechas; las patillas son muy rígidas, disminuya la tensión del resorte de las patillas.
Las poleas pueden no estar sincronizadas, revise la sincronización.
La flecha puede ser muy flexible, utilice una flecha más rígida.
El tiller puede ser incorrecto, revíselo.



RASGADURA BAJA. Plumas bajo la punta.
Puede señalar que:
El nock está bajo, suba el nock.
Las poleas pueden no estar sincronizadas, revise la sincronización.
El tiller puede ser incorrecto, revíselo.



RASGADURA DERECHA. Plumas a la derecha de la punta.
Si tira con disparador: (El tirador zurdo debe seguir las instrucciones en revés)
Mueva el reposaflecha a la izquierda.
Si tira con dedos: Aumente la potencia del arco.
Utilice una punta más pesada.
Seleccione una más flecha más liviana.
Aligere la tensión del botón de presión o utilice un resorte más blando en el reposaflechas.
Haga los ajustes con movimientos pequeños del reposaflechas hacia el cuerpo del arco.
Con cualquier tipo de suelta:
Puede haber mucha presión en el separacables, modifique la posición hasta que la distancia entre plumas y cable sea la mínima.


RASGADURA IZQUIERDA. Plumas a la izquierda de la punta.
Si tira con disparador: (El tirador zurdo debe seguir las instrucciones en revés)
Mueva el reposaflecha a la derecha.
La flecha es muy rígida, disminuya la potencia del arco o utilice una flecha más flexible.
Si tira con dedos: Reduzca la potencia del arco.
Utilice una punta más liviana.
Use una flecha más rígida.
Aumente la tensión del botón de presión o utilice un resorte más duro en el reposaflechas.
Con cualquier tipo de suelta:
La flecha puede estar tocando los cables, revise y posicione el separacables.




RASGADURA MULTIDIRECCIONAL.
Puede señalar que:
Requiere varios ajustes para solucionar el problema.
Realice primero el ajuste vertical, moviendo el nock.
Luego realice el ajuste horizontal
Las poleas pueden no estar sincronizadas, revise la sincronización.
La flecha puede ser muy flexible, utilice una flecha más rígida.
El tiller puede ser incorrecto, revíselo.


Compruebe el vuelo de la flecha tirando sobre el papel a distintas distancias. Registre los cambios y datos que puedan servir para una nueva puesta a punto.
Arcoschile - © 2005 - Rancagua, Chile.

EL SPINE DE LA FLECHA


Se refiere a la rigidez del tubo de la flecha y es proporcional al material, grosor y longitud del tubo. También se puede definir como la deformación medida en milésimas de pulgadas de un tubo de 28" para todos los calibres.
Es una variable muy importante que influye en la elección correcta de la flecha además de la longitud, peso, calibre, potencia, etc. Todo está relacionado entre sí y condiciona el comportamiento dinámico de la flecha.
El Spine se calcula de la siguiente forma: se cuelga un peso de 1,94 libras (880 gr.) en el centro de un tubo de 29", apoyado dicho tubo entre dos puntos separados 28" (71’17 cm.), midiéndose la deformidad del tubo en pulgadas obtendremos el Spine.
Easton utiliza esta forma de medir sus tubos por lo que un tubo Easton de calibre 500 indica que tiene un spine de 500, o sea una flexibilidad de 0’5 pulgadas.
¿Como afecta al vuelo de la flecha?
El SPINE responde a determinada presión que recibe el tubo por parte de la cuerda en el momento del disparo. Si el empuje es excesivo para un determinado tubo, la flecha se dobla demasiado y tarda en estabilizarse durante el vuelo. Lo mismo sucede al revés y con un tubo rígido. La flexión correcta y de acuerdo con la potencia del arco, hace un vuelo estable y preciso de la flecha. Esto también da un mayor rendimiento en rasante, alcance y precisión.
La flexibilidad de un tubo se puede cambiar con diferentes pesos de punta. Por ejemplo; un tubo rígido con punta de 100 grains, se hace más flexible con punta más pesada de 125 grains. Y al revés, un tubo demasiado flexible, lo hacemos rígido cambiando el peso de la punta por uno inferior.
Los tubos de carbono son más tolerantes en el rango de flexibilidad que los de aluminio.
Origen de la información: www.arc3d.net

CUERDA FLEMISH 2º PARTE


FOTO 14: Para evitar que la cuerda se deshaga mientras atendemos el extremo correspondiente a la pala inferior, colocaremos una pinza o ataremos provisionalmente un cordelito al final del ojal ya terminado.


FOTO 15: Al igual que hicimos para el lazo de la pala superior, procederemos a medir el punto desde el que comenzaremos el trenzado y que estará situado también a 18.5 cm del extremo de las hebras.
FOTO 16: Trenzamos los ramales hasta algo después de que el extremo del último hilo se haya integrado en la cuerda y el lazo de la pala inferior está terminado.
FOTO 17: Sacamos la pinza del lazo superior y deslizamos éste por la pala del arco. Ahora daremos un mínimo de 20 vueltas a la cuerda en el sentido en que se aprietan más las hebras. La cuerda está pensada para que después de terminada, sin tensión, con 20 vueltas adopte la longitud que habíamos calculado, pero no alcanza su longitud definitiva hasta haber disparado de cien a cuatrocientas flechas. PRECAUCIÓN, cuando ajustemos el fistmele del arco, NUNCA dejar la cuerda con MENOS DE 20 VUELTAS, pues éstas son las que mantienen a la cuerda unida y se corre el peligro de que se deshaga y salten las palas del arco violentamente, con riesgo para el arquero y para los que le rodean.
FOTO 18: Colocamos el lazo de la pala inferior en su posición y procederemos a montar el arco, con un fistmele algo mayor que el habitual.
FOTO 19: Con el arco correctamente montado, enceramos abundantemente la nueva cuerda y la frotamos vigorosamente con un trapo o trozo de cuero, con lo que al calentarse las hebras se amoldan unas a otras y se produce un primer estiramiento hacia su longitud definitiva.

Tema:

Como se hace una cuerda flemish

Autor:

Miguel Angel González

CUERDA FLEMISH 1º PARTE

Para que una cuerda cumpla bien su función debe de reunir una serie de propiedades que son:
1.- Elasticidad: Es necesario que la cuerda sufra poco estiramiento cuando está sometida a tensión ya que parte de la energía se desperdiciaría en deformar la cuerda.
2.- Ligereza: Las palas del arco deben impulsar la masa de la flecha sumada a la de la cuerda y cuanto menos pese la cuerda, mayor energía se transmitirá a la flecha.
3.- Resistencia: La cuerda debe ser capaz de soportar gran numero de tiros, roces, golpes, etc. sin romperse.
En la antigüedad se usaban diversos materiales que reunían todas estas propiedades en mayor o menor grado. Durante miles de años las culturas primitivas han venido utilizando con éxito fibras animales procedentes de tendones, ligamentos, pieles y tripa, que a pesar de ser fáciles de obtener, resistentes y ligeras, tienen la desventaja de ser afectadas por la humedad, variando su elasticidad y hasta su longitud. También las fibras vegetales se han empleado con gran éxito, incluso hasta bien entrado este siglo, siendo las más conocidas el cáñamo y sobre todo el lino, empleado por los arqueros ingleses desde la edad media y por Saxton Pope, artífice junto con su amigo Art Young del renacimiento de la caza con arco a principios de siglo, y que tras experimentar con muchos materiales eligió el hilo de lino de Irlanda como el más adecuado de los disponibles en aquella época. Añadiré que los famosos arcos compuestos turcos, empleaban fuertes y ligeras cuerdas de seda proveniente del comercio con Asia.
Debido a la naturaleza de estas fibras naturales empleadas, con las que resultaba muy difícil obtener hebras de la longitud suficiente como para abarcar la envergadura total del arco, así como la escasa resistencia individual de cada hebra, los antiguos idearon un método de construcción de cuerdas que solventaba estos dos principales problemas: la cuerda trenzada. En este tipo de cuerda, usado desde tiempo inmemorial, es posible ir añadiendo material que por su naturaleza es de escasa longitud, hasta conseguir un cordaje fuerte y resistente, de la longitud adecuada y en el que las hebras se refuerzan con el apoyo de las adyacentes. Así es posible confeccionar con unos tendones de pata de ciervo o bisonte, de apenas unos 20 cm de longitud, cordajes de la longitud deseada. También se pueden unir varias fibras de yuca, largas pero de resistencia moderada, de forma que cada fibra se apoye en las otras y el conjunto sea más resistente que la suma de las resistencias de cada fibra por separado.
Hoy en día, las fibras sintéticas han reemplazado a las fibras naturales, siendo las principales opciones para el cordaje de nuestros arcos tradicionales el Dacron, Spectra (FastFlight), Vectran (Streamline y AccuFlight) y el tendón artificial (Nylon encerado). Las fibras actuales se caracterizan por su poco peso y por un bajo coeficiente de estiramiento bajo tensión, unas muy buenas cualidades para impulsar nuestras flechas con gran efectividad. Estas fibras se comercializan en carretes con centenares de metros de hilo, por lo que ya no es necesario la elaboración de cuerdas trenzadas. El método de construcción de lazo sin fin se ha convertido en el más común, hasta el punto de que el arte de elaborar cuerdas trenzadas para los arcos casi ha desaparecido después de miles de años de existencia. Sin embargo las cuerdas trenzadas, todavía presentan algunas ventajas sobre las cuerdas de un solo lazo y que son:
1.- Silenciosas: Las cuerdas trenzadas, al no llevar forro en los ojales para las palas, no golpean ruidosamente a éstas en el momento del disparo.
2.- Resistentes: El punto donde por desgaste suele fallar una cuerda es en su unión con las palas del arco. Una cuerda de un solo lazo de 16 hilos, sólo dispone 8 hilos en este punto, mientras la trenzada tiene todos los 16 y el doble en el punto en el que la cuerda golpea la pala.
3.- Ajuste: Es más sencillo ajustar la longitud de la cuerda y el fistmele del arco con una cuerda trenzada.
4.- Elasticidad: Todas las cuerdas trenzadas presentan algo de elasticidad, lo que contribuye a largar la vida del arco y a que su sensación en el tiro sea agradable.
5.- Construcción: Las cuerdas trenzadas, una vez aprendido su proceso, son más fáciles de confeccionar que las de un solo lazo, no necesitando de útiles especiales.
Sería mi deseo que el arte de encordar no cayese en el olvido y que se vieran más cuerdas trenzadas en los campos de tiro, para lo cual a continuación explicaré su método de construcción con algunas de sus distintas variantes.
EL BASTIDOR.
Ya he comentado que una cuerda trenzada no necesita de ningún útil especial para su elaboración. Los arqueros medievales ingleses solían emplear dos clavos dispuestos en una madera, separados por la longitud de la cuerda que iban a confeccionar más un pie. Cuando en la batalla no disponían de la tabla ni los clavos, empleaban el tronco de un árbol y una de sus ramas. Sin embargo, con el propósito de ahorrarnos tiempo y el de hacer más fáciles nuestras vidas ya estresadas suficientemente por la sociedad de consumo, procederé a explicar la construcción de un bastidor que nos ayude en la elaboración de cuerdas trenzadas.
Primeramente necesitaremos una tabla de madera, aglomerado o cualquier otro material que mida unos 70 x 10 cm, y en la que trazaremos con un lápiz o rotulador un rectángulo de 25 x 2.5 pulgadas (635 x 63.5 mm) y después una raya paralela a sus lados más largos y que lo divida en dos mitades iguales. En la raya central, a 8 pulgadas (203.2 mm) de uno de los lados menores, empezaremos a trazar marcas cada media pulgada (12.7 mm) hasta haber marcado unas 16 ó 18. Paralelas al lado menor opuesto, trazaremos rectas cada centímetro hasta tener diez, incluyendo ése mismo lado. Ahora procederemos a clavar puntas de cabeza pequeña en cada vértice del rectángulo, en cada marca de la raya central y en cada punto en el que los lados mayores han sido cortados por las paralelas. Deberemos tener 39 clavos si las marcas de la raya central son 17. Con el mismo marcador o lápiz procederemos a rotular los números de lo que será la longitud de la cuerda, empezando por 54 pulgadas y añadiendo una cada vez junto a cada clavo colocado sobre la línea central y comenzando por el más próximo al lado menor del rectángulo. Si nos sobrara espacio, en uno de los laterales del rectángulo podríamos confeccionar una regleta graduada en pulgadas, con marcas al menos cada media pulgada, y que nos servirá posteriormente para comprobar la progresión de nuestro trabajo y para medir la longitud de las distintas partes de la cuerda.

Pulsa en el gráfico para ampliar el tablón:

Nuestro bastidor está finalizado y listo para ayudarnos a confeccionar nuestra primera cuerda trenzada.
LA ELABORACIÓN DE LA CUERDA.
La confección de una cuerda trenzada es muy sencilla de llevar a cabo, pero terriblemente difícil de explicar, por lo que emplearé la asistencia de abundante material gráfico. Antes de comenzar debemos medir la longitud de la cuerda que vamos a reemplazar con nuestra flamante cuerda trenzada y contar el numero de hilos que la forman, anotando el resultado en un papel para evitar posibles errores. También deberemos decidir de cuántas hebras o ramales constará la nueva cuerda, siendo lo normal dos o tres. Si vamos a usar materiales naturales como lino, seda o ligamentos de animales, recomiendo confeccionar la cuerda con al menos tres hebras pues la cuerda así resultante es más resistente, aunque ofrece la desventaja de que tarda más en estirarse y adoptar su longitud definitiva.

PASO A PASO:

Foto 1: Primeramente atamos el extremo del hilo al clavo situado en la esquina superior izquierda del bastidor, situando las paralelas hacia arriba y lo llevamos al clavo adyacente a la derecha siguiendo su paralela.
Foto 2: Bajamos por el lado derecho del rectángulo hasta la esquina inferior derecha y pasamos el hilo por él, para llevarlo posteriormente al clavo marcado con la longitud de la cuerda que deseamos confeccionar. Una vez elegida la longitud de nuestra cuerda, pasamos el hilo por el clavo de la esquina inferior izquierda.
Foto 3: Volvemos a subir hasta el clavo de la fila inmediatamente inferior al que hemos atado el extremo de hilo al comenzar Seguimos con este procedimiento de pasar de un clavo a otro, hasta conseguir el número de hilos que tendrá esta hebra y cuidando de que el conjunto esté tenso.
FOTO 4: Para finalizar la hebra, llevamos el último hilo hasta el primer clavo, al que habíamos atado su extremo, y pasando por él cortamos el hilo con longitud suficiente para atar el sobrante al clavo adyacente a su derecha.
FOTO 5: Ahora, empleando unas tijeras o una cuchilla afilada, cortamos por su parte media los hilos dispuestos sobre las paralelas y obtenemos ya la primera hebra de varios hilos de diferente longitud. Esto hará que al trenzar los ramales, sus extremos se integren progresivamente en la cuerda sin que se noten bultos ni imperfecciones.
FOTO 6: Dejamos la hebra lista para ser trenzada con sus compañeras, encerando generosamente los últimos 30 cm de sus extremos. Es importante no escatimar la cera en este paso ni en cualquier otro que lo creamos necesario, pues ésta es la que mantendrá el conjunto final unido hasta el momento de encordar el arco.
Repetimos los mismos pasos para cada uno de los ramales que formarán la cuerda. Recomendaría usar diferentes colores para cada ramal, con lo que se obtiene un efecto de barbería que hará mas atractivo el resultado final, resaltando el trabajo de este tipo de cuerda.
FOTO 7: Juntamos todas las hebras y medimos un punto a 18.5 cm de los extremos, por el que empezaremos a trenzar.
Repetimos los mismos pasos para cada uno de los ramales que formarán la cuerda. Recomendaría usar diferentes colores para cada ramal, con lo que se obtiene un efecto de barbería que hará mas atractivo el resultado final, resaltando el trabajo de este tipo de cuerda.


FOTO 8: Tomamos una cualquiera de la hebras y comenzamos a retorcerla en el sentido de las agujas del reloj.
FOTO 9A: Ahora tomamos esa misma hebra y la colocamos encima de la otra, de forma que la progresión de las hebras montadas sea en el sentido contrario a las agujas del reloj.
FOTO 9B: En el caso de más de dos hebras el proceso es el mismo, vamos colocando la última hebra liada sobre todas las demás, siguiendo el sentido contrario a las agujas del reloj.
FOTO 10: Continuamos montando de esta forma la última hebra sobre las demás, hasta obtener un trenzado de 7 cm (unas 10-12 vueltas), que formará el ojal que se deslizará por la pala superior de nuestro arco recurvado. Para un longbow conviene hacer este lazo de unos 6 cm (7-9 vueltas).
FOTO 11: Ahora procedemos a casar el extremo sobrante de cada hebra con cualquier otra hebra de la porción de cuerda situada antes del trenzado. Enceramos las hebras y les pasamos los dedos hasta que la cera las mantenga sólidamente en su posición.
FOTO 12A: Igual que antes, retorcemos la primera hebra en el sentido de las agujas del reloj y la colocamos sobre la otra, de forma que la cuerda resultante avance en sentido contrario a las agujas del reloj.
FOTO 12B: Con cuerdas de varios ramales procedemos de la misma forma, tomando la primera hebra, girándola en el sentido de las agujas del reloj y colocándola encima de todas las demás, de forma que la cuerda progrese en sentido contrario a las agujas del reloj.
FOTO 13: Para mayor seguridad, seguimos trenzando la cuerda hasta que hayamos llegado un poco más allá del final del último hilo. Si algún extremo suelto sobresale del conjunto, intentaremos incluirlo en él pero su importancia no es más que estética y siempre podremos cortar los hilos salientes una vez terminada la cuerda.




LINEAS Y PUNTOS IMAGINARIOS EN EL TIRO INSTINTIVO




Siguiendo en  la línea e insistiendo acerca de las posibles referencias que hay que adoptar en el tiro instintivo, e insistiendo también que este tipo de guía es para los tiradores que empiezan  a adentrarse en los secretos del tiro con arco tradicional, podemos dar algúna idea sobre las referencias a adoptar para tener una base inicial, y para acercarse a una buena puntería en esta clase de tiro.

Repetimos que, el mismo tirador de competición no puede estar pensando continuamente en la técnica que adopta a cada tiro, pues eso le hará perder esta frescura e intuición genial que le hace realizar los mejores tiros de forma automática y producto de un entrenamiento intensivo. Sin embargo todos estos sistemas me han servido a mí, incluso al replantearme otra forma de tirar.

Pues ahí van unas cuantas ideas que pueden servir a unos cuantos, al menos para coger cierta seguridad frente a la diana, que ya es mucho.

Puesto que apuntar no es posible ni necesario en el tiro instintivo, y que la punta de la flecha jamás sirve para eso, aunque unos acusen a otros de utilizar este sistema sólo para erigirse como jueces autorizados y para poder decir quién vale y quién no en el tiro con arco, entenderemos pues que la punta es una referencia más de las que usamos. No puede servir la punta de la flecha como punto de mira puesto que arrojamos un proyectil que JAMAS llevará una trayectoria recta.
Así pues, más que como utilizarla como punto del que dependemos, más bien será para saber en qué posición está nuestra flecha.

¿La posición de nuestra flecha?

Pues sí, la posición de nuestra flecha en relación a nosotros mismos, nuestra postura y su dirección al blanco.

La idea que quiero transmitir es que, una vez en posición de disparo, debemos imaginar que dependemos de unas líneas que determinan la efectividad de nuestra puntería. Es una manera teórica de encarar el problema de la puntería y a la vez imaginativa pues, de eso se trata, en el momento en que estamos delante de un espacio a cubrir, un objetivo a alcanzar y nuestra posición frente a todo esto.

Frente a todo esto y a lo que vamos a realizar y no hemos iniciado todavía, hay que echar imaginación. Si no imaginamos antes, no daremos después.

La línea fundamental sería la de la flecha en dirección a la diana. Imaginemos que ésta línea se prolonga desde el culatín, a través del vástago y desde la punta hasta el infinito. Se trata de intuir el balance de la flecha y posicionarse frente al blanco teniendo en cuenta esta línea infinita y la alteración que sufrirá esta línea en relación al vuelo real de la flecha, ya sea a distancias largas (parábola) o cortas (rasante).

Aunque imaginaria, esta línea es la más evidente de las que comentaremos, hasta tal punto, y todos lo sabemos, que cuando soltamos la cuerda, ningún movimiento de disparo debe apartarse de esta línea pues hacemos lo que llamamos “una mala suelta”
Otra línea a tener en cuenta es nuestra visual, que se transmite también en línea recta y nunca va paralela a la línea de la flecha que hemos mencionado antes. Digamos que unas veces se entrecuzan (distancias largas) y otras no (distancias cortas). 
DISTANCIA CORTA. LAS LINEAS IMAGINARIAS NO SE CRUZAN
DISTANCIA LARGA. LAS LINEAS IMAGINARIAS SE CRUZAN

Todo el mundo es conciente de la línea en que está situada la flecha con el arco tensado, y aún sin mirarla, hasta el punto de que, si estuviéramos a oscuras y quisiéramos darle a un blanco iluminado a pocos metros, dudaríamos tanto de nuestra posición en este caso que, seguro que no daríamos ni una.
Otra línea sería la vertical desde la línea infinita de nuestra flecha y la caída que real que tendrá por efecto de la parábola en distancias largas.
Podríamos ahora separar distancias largas como aquellas en que la línea de flecha se entrecruza con la visual y cortas en las que no es así.

Estas son las líneas que entenderemos nos deben servir para entender e intuir el vuelo de la flecha y su llegada a la diana en altura.

Aunque las líneas para entender la posible deriva del disparo, son otras.
La línea imaginaria que nos puede ayudar a entender la deriva sería una vertical que pasa por el centro del blanco y a la que deberá dirigirse la línea de flecha y otras que será parejas a ésta y serán:

Línea de hombros y brazos/línea de la visual/ojo dominante, encima de la flecha.



JULIO AMAT.LINEAS Y PUNTOS IMAGINARIOS EN EL TIRO INSTINTIVO.

MALOS HABITOS

La corrección de un mal hábito por Byron Ferguson

Independientemente de qué tipo de arco se dispara , recurvo, arco largo o compuesto. En algún momento vas a desarrollar un mal hábito de tiro . Puedes desarrollar una suelta defectuosa, el pánico al amarillo o algún otro hábito desagradable de tiro. En la mayoría de los casos, la mala costumbre se presenta cuando menos te lo esperas.
Imaginemos una situación común. Estas entrenando todos los dias y has estado tirando muy bien toda la semana. Tal vez estas entusiasmado con un gran torneo o con alguna cacería especial en los proximos dias, por lo que  practicas más que de costumbre.Pero en un momento dado comienzas tu práctica de tiro normal y de repente tus flechas se dispersan por toda la diana. Rápidamente te preguntas: "¿Cómo está pasando esto?"
El primer paso despues que un tirador hace un mal tiro es empezar a dudar del equipo. Por supuesto, para el tirador de compuesto, hay más componentes (acesorios) que te hacen dudar. Pero incluso los arqueros tradicionales dudan de su equipo simplificado. Una vez que el arco está disparando así, debes medir el fismelle, la ubicación del nock, la longitud de punta a punta y de otras mediciones clave, así puedes revisar que todo está en su correta medida . Si tus tiros se dispersan y todas las mediciones hechas dicen que todo está bien, debes pensar que el error está en el arquero y no en el equipo.
La concentración es una Necesidad.
La primera razón por la que los tiradores de tradicional caen en depresiones de tiro o a malos hábitos se debe a la falta de concentración. Cuando se dispara, sólo se debería estar pensando en una cosa, que es el objetivo. Cada flecha que disparas debe ser mecanizada y meditada como si fuera a ser la flecha mas importante del día. En otras palabras, dedicar tanta concentración en cada disparo como puedas. Esto mejorará en gran medida la precisión y la técnica de disparo.
 
Otro indicador clave cuando se practica es no disparar cuando se siente frustrado o cansado. La persistencia de tirar con un arco cuando te sientes tenso y enfadado hace que  tu mente se programe para adquirir un plano de secuencia negativa que podría dar lugar a la perdida de perspectiva, falta de confianza en el tiro u otros síntomas del llamado panico al amarillo . Mientras que su enfado o dolor múscular (fatiga)  no desaparezcan  estas expuesto a que estos malos hábitos se introduzcan  en tu técnica sin darte cuenta. Hábitos que cuando se desarrollan son cada vez más difíciles de superar. Si llega  el momento en que te sientes cansado o frustrado, debes dejar de disparar de inmediato y recoger y volver a  disparar otro día.

PRACTICA DESDE CERCA
 
Cada vez que mi precisión comienza a torcerse debido a la falta de concentración, voy a disparar a una diana grande a corta distancia (unos 5 metros). Al hacer esto, disparar una flecha varias veces, teniendo un montón de tiempo entre disparos, me resulta fácil recuperar la concentración. Por alguna razón, tu mente sabe que no puede alejarse de esta distancia, que te permite relajarte y disparar con gran confianza. Hago esta práctica a corta distancia de rutina hasta que siento que mi nivel de disparo se ha restablecido. Entonces voy a volver a unos 10 metros y seguir disparando hasta que tiro con total confianza.
Mi amigo John Sloan, editor de Arco y Flecha de caza, me habló de la dificultad del disparo no hace mucho tiempo. "Tengo este nuevo arco y disparaba a la perfección," me dijo Sloan. "Entonces un día no se que pasaba que no podía darle ni a la pared del granero. Por supuesto, empecé a pelearme con mi equipo y contra mi técnica. Fue peor. Empecé de nuevo con una flecha a distancia de muy pocos pies, tiro con los ojos cerrados. Al otro dia, me mudé a 10 yardas. Finalmente, después de tres o cuatro días de sólo aumentar la distancia de disparo y una o dos flechas, con un montón de tiempo entre cada una, mi técnica poco a poco se corrigió . Pero cada sesión de práctica se inició con tres o cuatro disparos a corta distancia. "
la proxima vez que se me dispersen las flechas en la diana lo mejor es no enfadarse con uno mismo porque quieras hacer siempre tiros perfectos. La mayoría de estas ocasiones culpamos al equipo de lo que nos está ocurriendo.Y la verdad es que el problema se corrige acercandote a la diana en vez de persistir en el tiro con lo que solo logramos trabajar en la asimilacion de un mal hábito en la técnica.
No lo olvides



ENDEREZAR FLECHAS DE MADERA

Uno de los grandes problemas que tienen las flechas de madera es la imposibilidad de mantenerlas siempre rectas. Esta dificultad esta dada por la acción de las inclemencias del clima, como por ejemplo la humedad y el calor, así mismo como las características propias de la madera con que se han fabricado. Es casi imposible tener un grupo de flechas donde todas se encuentren perfectamente derechas, pero existen algunas formas de enderezarlas que se describen a continuación en forma más o menos resumida.

¿COMO PODEMOS DETERMINAR SI UN EJE DE MADERA SE ENCUENTRA RECTO?
La primera manera de observar nuestra flecha es colocándola con uno de sus extremos cerca de nuestro ojo y miramos en dirección del eje, de esta forma podremos ver solo grandes variaciones de rectitud, pero nos servirá para elegir nuestro material cuando construimos las flechas, o para seleccionar nuestro mejor material.
Una segunda forma de revisar la rectitud es haciendo una “V” uniendo los dedos pulgar y medio de nuestra mano no dominante ( si es usted derecho, utilizar dedos de mano izquierda), colocar el eje de la flecha sobre esta “V”, apoyar la punta de la flecha en la palma de la otra mano y dar un fuerte soplido sobre las plumas para que la flecha gire, con algo de práctica seremos capaces de “sentir” las vibraciones que produce un eje que no se encuentre recto. Es recomendable realizar muchas veces la prueba con ejes perfectamente rectos para aprender a diferenciar las vibraciones. Este método es muy efectivo pero para muchas personas se hace difícil poder hacer girar el eje sobre los dedos, en estos casos es conveniente hacer rodar el eje sobre una superficie lisa que puede ser una cubierta de mesa o un vidrio. Existen además, equipos comerciales que cuentan con sistemas de ruedas donde se hace girar la flecha y permiten observar el comportamiento del eje.
De acuerdo a nuestras posibilidades, debemos desarrollar u obtener algún método efectivo para confirmar el adecuado comportamiento de los ejes de nuestra flecha, independiente de que sean estas de madera, aluminio o carbono y recordemos que no necesariamente nuestras flechas serán perfectamente rectas cuando las compremos, a pesar de los controles de calidad del fabricante.
METODOS PARA ENDEREZAR LOS EJES DE MADERA.

ENDEREZAR CON LA MANO:
Es el método mas utilizado, se puede realizar en cualquier lugar incluyendo el campo durante las salidas de práctica o de caza. Para enderezar mire el eje y determine la curvatura que quiere enderezar, con el talón de su mano doble el eje en sentido contrario de la curvatura que desee arreglar, repita esta maniobra en varias oportunidades hasta conseguir la solución de su problema, debe observar y confirmar la rectitud después de cada aplicación de fuerza para evitar agravar el problema. Se considera este método como temporal, por que normalmente las maderas tienden a volver a su estado anterior, lo que se aumenta cuando las maderas son muy duras, mientras algunas maderas más blandas y suaves tienden a mantenerse como las dejamos al corregirlas.

METODO DEL GANCHO: Para realizar este método tendremos que fabricar una herramienta y para esto necesitaremos un trozo de madera que servirá de “mango” y un gancho metálico con hilo (ver fotografía)

Este método consiste en pulir o comprimir las fibras de la madera en el lado que se levanta el eje de la flecha. Primero ubicamos la porción elevada del eje y la marcamos con un lápiz, después con el gancho frotamos o pulimos el eje a lo largo, por el exterior de la curva. Este procedimiento se debe hacer con presión moderada y comprobar frecuentemente la rectitud. A medida que se va corrigiendo el defecto, la presión ejercida y el número de movimientos deben disminuirse hasta lograr el resultado que perseguimos. Este método es mucho más duradero que el descrito anteriormente, pero no es permanente.


USO DE CALOR: Este es un método más duradero y consiste en calentar el eje para luego enderezarlo utilizando el método de la mano o el gancho, Este método es más aconsejable para las maderas duras, puesto que es muy fácil quemar el eje si la madera es blanda. Una manera de aplicar el calor es usar la superficie de una estufa de leña, teniendo la precaución de no quemar los ejes si es que la estufa está muy caliente, se puede colocar encima de la estufa algún material como piedra lisa o mármol, para evitar el contacto con el acero directamente sobre la madera. También se puede utilizar un secador de pelo para aplicar el calor, asegurándose que este sea de buena calidad y produzca un alto grado calórico.

No debemos olvidar que probablemente tendremos ejes que nunca podremos alinear, independientemente del método que utilicemos para enderezarlos; en estos casos tendremos que eliminar este valioso material, e intentar con otro. Cuando compremos material para hacer nuestras flechas tomemos todo el tiempo necesario para elegir los ejes, fijándonos en su rectitud y la distribución de las fibras y siempre guardemos los mejores para fabricar las flechas para aquellas oportunidades en que necesitemos asegurar un proyectil recto y seguro.

MADERAS UTILIZADAS EN ARQUERIA



TEJO, Tejo Negro

EL ARBOL
El tejo es un árbol de Europa Central y Occidental que también se encuentra en algunas áreas limitadas de Asia occidental y del norte de Africa. Pese a ser un árbol muy conocido, su madera tiene escaso interés comercial ya que su área de distribución es limitada y su talla pequeña, de 10 a 12 m de altura, con un tronco corto y profundamente acanalado.
LA MADERA
La madera del tejo recién cortada es rojiza pero, al cabo de un cierto tiempo de estar en contacto con el aire, se vuelve marrón. Pese a que posee anillosde crecimiento, éstos no estan bien diferenciados debido a que, frecuentemente, éste árbol crece lentamente; la textura es muy fina y uniforme, y, si el grano es irregular, contribuye a dar a esta madera un aspecto muy decorativo. Es una de las coníferas más pesadas, aproximadamente igual a la madera del pino riga. La madera del tejo se seca bastante rápidamente y bien; es fuerte, casi tan dura como la del roble y se caracteriza por su resistencia a partirse. Se trabaja bien, aunque se requieren ciertas precauciones para lograr un buen acabado en las maderas de grano irregular; se tornea bien y es una de las pocas maderas de conífera que puede ser curvada al vapor. Es duradera.
Densidad media al 12% de H: 690 (Kg/m3)
Dureza: Dura
Velocidad de Secado: Rápida
Defectos de Secado: Fendas
Hongos: Durable
Insectos: No durable
SU UTILIZACION
Posiblemente el uso más conocido de la madera del tejo sea la construcción de arcos, especialmente del gran arco inglés de la Edad Media. Casi siempre utilizada en piezas de artesanía, y es la madera tradicional para los elementos curvados de las sillas Windsor. Es cortada para la obtención de chapas para revestimientos y las piezas de dimensiones reducidas son torneadas para formar elementos ornamentales. Otros usos: Mobiliario y Ebanisteria, Escultura.


OLMO, Olmo Montano

EL ARBOL
El olmo es un árbol muy extendido por todo el hemisferio norte; sus maderas son bastante similares aunque pueden diferir ligeramente unas de otras por algunas de sus características. Las especies más importantes son el olmo rojo americano, el olmo blanco americano, el olmo montano, el olmo campestre y el olmo holándes (estos tres últimos europeos) y el olmo japonés.
LA MADERA
La madera del olmo tiene un aspecto característico, con un marcado dibujo debido a los anillos de crecimiento, es de textura gruesa y, a menudo, de grano irregular. Es de color marrón claro, algunas veces con un tinte rojizo o, como en el olmo montano, con un matiz grisáceo. La madera del olmo se seca pronto, aunque si es de grano irregular, tiende a torcerse. Es fácil de trabajar y, aunque no es particularmente resistente a los hongos, si está sumergida, es muy duradera (troncos cortos perforados que fueron utilizados en la antigüedad a modo de cañerias, han sido puesto al descubierto después de varios siglos de uso y aún se conservan en perfectas condiciones)
Densidad media al 12% de H: 670 (Kg/m3)
Dureza: Semidura - Dura
Velocidad de Secado: Rapida
Defectos de Secado: Deformaciones, Fendas, Colapso
Hongos: Pocp durable
Insectos: No durable
SU UTILIZACION
La madera del olmo se utiliza para todos aquellos elementos estructurales que deben permanecer constantemente húmedos, en botes de pesca y en gabarras, para estructuras de embarcaderos y para pilotajes; el Rialto de Venecia está construido sobre puntales de olmo. Es la madera utilizada tradicionalmente para cofres, tablas de chilla y para los asientos de las sillas de Windsor. En la actualidad y debido a ser muy decorativa, es utilizada para la fabricación de muebles y para entarimados. Es torneada para hacer bolos y se emplea para los pilones de carnicero ya que no se parte. Otros usos: Chapas decorativas, Tableros contrachapados, Escaleras, Carpinteria de armar, Apeas de mina, Carretería, Carrocerías, Tonelería, Cajerío, Articulos deportivos, Mangos de Herramientas.


FRESNO, Fresno de Montaña

EL ARBOL
El fresno crece en las regiones templadas del hemisferio septentrional y tiene importancia comercial en Europa, en América del Norte y en el Japón. Forma árboles de talla media o grande, de 20 a 30 m de altura, con tronco de 60 cm a 1 m de diámetro.
LA MADERA
La madera del fresno es blanca y, al ser cortada por vez primera, toma un tinte rosa pálido. Tiene poros anillados y forma un dibujo debido a sus anillos de crecimiento, especialmente en las superficies aserradas tangencialmente. Típicamente es de grano recto, pero en algunos caso, particularmente en el fresno japonés, su decorativa apariencia se ve realzada por un grano ondulado. Su peso es variable; por regla general es parecido al del haya, pero la madera de crecimiento lento es más ligera. La madera del fresno se seca pronto y es moderadamente estable. Es una madera fuerte, especialmente notable por su rigidez. Se sierra y se trabaja a máquina fácilmente, lográndose un buen acabado y pudiendo ser doblada al vapor sin dificultad. Es perecedera e inadecuada para exteriores, a menos que sea previamente tratada.
Densidad media al 12% de H: 700 (Kg/m3)
Dureza: Semidura
Velocidad de Secado: Rápida
Defectos de Secado: Deformaciones, Fendas, Coloraciones
Hongos: No durable
Insectos: Medianamente durable
SU UTILIZACION
El fresno es de carácter variable; algunos son excepcionalmente rígidos y es seleccionado para artículos deportivos, especialmente para raquetas de tenis, "sticks" de hockey, bates de beisbol, aparatos de gimnasia y aros de "cricket", y para peldaños de escalera y para los mangos de herramientas que dan golpes repetidos, como hachas, picos y martillos. Para todos ellos se requiere que la madera sea de grano recto. El fresno también es utilizado para los mangos de herramientas de jardineria y para los elementos curvados de muebles y de embarcaciones. Otros usos: Chapas Decorativas, Suelos y parquets, Ebanisteria, Tornería, Carroceria, Carretería, Leña, Carbón vegetal.


NOGAL, Nogal Europeo

EL ARBOL
El nombre de nogal se ha dado a varias maderas de color marrón que presentan un dibujo semejante, pero únicamente aquellas que proceden de árboles del género Juglans, son verdaderos nogales. Los nogales se hallan distribuidos por las regiones templadas y cálidas del hemisferio norte, extendiéndose a través de América del Sur. Las especies más importantes son dos: el nogal europeo J. regia, que desde hace mucho tiempo viene siendo cultivado en Europa pero que es originario de las regiones montañosas del suroeste de Asia, y el nogal negro americano, J. nigra, de Estados Unidos y Canadá. El nogal es un árbol de talla media, de 20 a 30 m. de altura; es importante por sus nueces y por su madera.
LA MADERA
La madera del nogal europeo es pardogrisácea, con vetas negras y generalmente es más variable que el del nogal americano, que típicamente es de color pardo rojizo, oscuro y uniforme. El grano es recto, ocasionalmente algo ondulado, y es de textura media. La madera del nogal es de peso algo inferior a la del haya. La madera de nogal se seca lentamente, pero una vez seca es bastante estable. Se trabaja fácilmente y se caracteriza por su excelente acabado. Es moderadamente resistente a los hongos.
Densidad media al 12% de H: 670 (Kg/m3)
Dureza: Semidura
Velocidad de Secado: Lenta
Defectos de Secado: Deformaciones, Fendas, Colapso
Hongos: Medianamente durable
Insectos: No durable
SU UTILIZACION
Es una de las maderas más decorativas del mundo, utilizada desde antiguo par la fabricación de muebles. En la actualidad, el nogal es utilizado principalmente en forma de chapas para la fabricación de muebles y para revestimientos; como madera maciza se emplea en ebanisteria de lujo y para la fabricación de bolos y otros artículos torneados, y es la madera preferida para las culatas de los revólveres y escopetas. Otros usos: Puertas, Suelos y parquets, Frisos, Molduras, Escaleras, Articulos deportivos, Pianos, Artesanía, Talla y Grabados, Carretería, Leña, Carbón vegetal, Piezas curvas.


ROBLE ROJO, Red Oak

EL ARBOL
La madera del roble rojo se produce en zonas templadas del hemisferio norte, siendo muy importante en parte de Norteamérica y en el Irán, pero no tiene tanto relieve comercial como la del roble blanco. En Europa este roble es menos cultivado. Varios robles rojos alcanzan grandes dimensiones, hasta más de 35 m de altura, con troncos cuyo diámetro oscila entre 1m y 1,8 m en los árboles más viejos.
LA MADERA
La madera del roble rojo posee un característico tinte rosado que le diferencia de la del roble blanco. Casi siempre crece vigorosamente dando un grano recto, y su textura es gruesa. Al igual que la madera del roble blanco, cuando es aserrada al cuarto sus radios medulares producen unas placas brillantes, aunque generalmente no son tan diferenciadas ya que los radios suelen ser más cortos. La madera del roble rojo es densa, algo más pesada que la del roble blanco americano y entre el 10 y el 15 por ciento más pesada que la del roble europeo. Aunque es más pesada, la madera del roble rojo generalmente es más permeable y menos duradera que la del roble blanco. Su extraordinario peso la hace difícil de aserrar y de trabajar y, frecuentemente, presenta más problemas de secado.
Densidad media al 12% de H: 730 ( Kg/m3)
Dureza: Semidura
Velocidad de Secado: Lenta
Defectos de Secado: Fendas, Coloraciones, Acebolladuras
Hongos: Poco durable
Insectos: No durable
SU UTILIZACION
La madera del roble rojo carece de la durabilidad que posee la del roble blanco y no es adecuada para estructuras, carpintería o construcciones al exterior, a menos que sea tratada previamente. El roble persa posee una impermeabilidad poco frecuente y se emplea en tonelería para las duelas de las cubas y para otros usos domésticos. Otros usos: Chapas Decorativas, Tableros contrachapados, Suelos y parquets, Entarimados, Revestimientos, Mobiliario y Ebanisteria.


ABEDUL, Abedul Europeo

EL ARBOL
El abedul es un árbol del hemisferio norte, muy importante en Canadá especialmente el abedul amarillo (Betula alleghaniensis), y en Europa (Betula pendula y Betula pubescens). Es un arbol muy frecuente pero, por regla general, no es demasiado grande; en Europa, alcanza un óptimo desarrollo en los paises nórdicos, formando un tronco cilindrico y erecto. El abedul puede ser exfoliado rotatoriamente y proporciona troncos de calidad superior para las importantes industrias de contrachapado de Finlandia y Rusia.
LA MADERA
La madera del abedul tiene textura fina y es casi blanca, aunque el abedul amarillo tiene un duramen pardusco. Normalmente es de grano continuo, casi sin dibujo, pero algunos troncos dan madera con dibujo. Es una madera bastante pesada, la de la especie canadiense pesa como la del roble y las especies europeas algo menos. En condiciones favorables a la putrefacción no es duradera. La madera de abedul es comparable a la del fresno en cuanto a su dureza y algo mejor que ésta en otras propiedades de resistencia. Se trabaja bien tanto manualmente como a máquina, y se exfolia rotatoriamente dando excelentes chapas.
Densidad media al 12% de H: 660 (Kg/m3)
Dureza: Blanda - Semidura
Velocidad de Secado: Rápida
Defectos de Secado: Coloraciones - Deformaciones
Hongos: No durable
Insectos: No durable
SU UTILIZACION
La madera de abedul es más frecuente como madera contrachapada que como madera maciza; sus propiedades mecánicas hacen que sea una excelente madera para el contrachapado estructural, y el avión de combate inglés de la segunda guerra mundial, el Mosquito, estaba construido con madera contrachapada de abedul. En la actualidad es utilizada en la construcción de edificios. Otros usos: Chapas Decorativas, Suelos y parquets, Puertas, Elementos de muebles, Ebanisteria, Madera Laminada - Encolada, Artículos deportivos, Mangos de herramientas, Cubiertos y cuchillos, Tornería, Cajerio, Instrumentos Musicales, Pasta de Papel, Escultura, Cestos, Toneleria, Zapatos, Leña, Carbón vegetal.


CEDRO, Cedrela

EL ARBOL
Pese a que existen varias maderas denominadas cedro, la verdadera madera de cedro es producida únicamente por tres especies. El cedro de la antigüedad es el cedro del Líbano, utilizado en la construcción de las tumbas de los primeros reyes de Egipto y por Salomón par la construcción de su Templo; el cedro del Himalaya, del norte de la India, también es muy famoso y la tercera especie es el cedro del Atlas, o cedro atlántico, de las montañas de Argelia y Marruecos. Las tres forman árboles grandes, que alcanzan de 40 a 60 m de altura; como árboles de parque resultan algo más bajos, con copas grandes y abiertas.
LA MADERA
La madera de las tres especies es similar, de color marrón claro, con anillos de crecimiento bastante bien definidos, y caracterizadas por desprender un agradable aroma. Por tratarse de coníferas, son de peso medio, algo más pesadas que la del pino albar. La madera del cedro se seca pronto, aunque tiende a torcerse. Suele ser quebradiza y no es una madera fuerte; se trabaja bien, adquiriendo un buen acabado. Es muy resistente, tanto a los ataques fúngicos como a las termitas.
Densidad media al 12% de H: 490 (Kg/m3)
Dureza: Blanda
Velocidad de Secado: Rápida
Defectos de Secado: Colapso, Deformciones, Fendas, Rajado de nudos, Resina
Hongos: Durable
Insectos: Durable
SU UTILIZACION
La madera de cedro es apreciada desde antiguo por su durabilidad, existiendo pruebas en la India y en el Oriente Medio de que resiste inalterable durante varios siglos. En la actualidad, y fuera de su lugar de origen, es difícil de conseguir con excepción de algunos que han sido plantados en determinados parques como árbol ornamental. Aunque ha sido utilizada también para la construcción, resulta algo débil para esto; es exfoliada y utilizada en forma de chapas, dando como resultado hermosas superficies ornamentales. Otros usos: Tableros contrachapados, de partículas, de fibras, Carpinteria Exterior, Carpinteria ligera, Molduras, Mobiliario y Ebanisteria, Construcción Naval, Embalajes, Instrumentos Musicales, Escultura, Cajas de cigarros.


ENEBRO, Cedro Africano, Cedro Americano


EL ARBOL
El primer cedro, o más correctamente el primer enebro, utilizado para la fabricación de lápices fue el enebro virginiano de la mitad de Estados Unidos, pero cuando éste empezó a escasear fue sustituido por otro enebro que crecía en las montañas de Africa oriental. Este enebro alcanza los 30 m de altura y frecuentemente tiene un tronco acanalado y fisurado; el enebro americano es algo más pequeño, de 12 a 15 m de altura.
LA MADERA
Es
de color pardo rojizo, de textura fina, no resinosa pero con un agradable olor a cedro. Por tratarse de una madera de conífera es de peso medio, siendo la especie africana algo más pesada que la americana. El enebro crece lentamente y su madera debe ser secada con cuidado para evitar que se tuerza y que se parta; una vez seca, es estable. No es particularmente fuerte, aunque en este aspecto es algo mejor la especie africana que la americana, pero se caracteriza por su notable resistencia a la putrefacción y por ser fácilmente trabajable ya que se corta limpiamente y bien y puede ser pulida adquiriendo una superficie muy lisa.
Densidad media al 12% de H: 570 (Kg/m3)
Dureza: Semidura - Dura
Velocidad de Secado: Lenta
Defectos de Secado: Deformaciones, Fendas, Rajado de nudos
Hongos: Durable
Insectos: Durable
SU UTILIZACION
Es la madera utilizada tradicionalmente para la fabricación de lápices ya que se la corta fácilmente con un cuchillo pero, en la actualidad, existe poca cantidad de esta madera que reúna las cualidades necesarias. La madera de peor calidad es empleada en todo aquello que requiere gran durabilidad y, en América, es muy popular como postes de cercas. También se emplea en carpintería y en la fabricación de muebles, especialmente para los revestimientos interiores de armarios para ropa y de arcones para guardar mantas ya que parece que repele las polillas. Otros usos: Chapas decorativas, Carpinteria exterior e interior, Embarcaciones, Cajas de cigarros, Cofres, Ataúdes, Pequeños objetos.



ARCE, Plátano Falso, Acirón, Maple, Sicomoro

EL ARBOL
El arce es un árbol de la zona templada septentrional, importante en América del Norte, en Europa y en Japón. En América se conocen dos tipos, el arce duro principalmente A. saccharum, o arce de azúcar, y el arce blanco americano. En Europa la principal especie es A. peseudoplatanus, el falso plátano, o sicomoro. El principal arce japonés es la especie A. mono.
LA MADERA
La madera del arce es de color pálido, normalmente de grano continuo, aunque el arce europeo ocasionalmente tiene un grano ondulado que es muy apreciado. La madera del arce de azúcar, que algunas veces presenta un dibujo moteado, es algo más pesada que la del haya, mientras que la del arce blanco americano es aproximadamente el 25 por ciento más ligera. La del arce japonés, por su peso, es semejante a la del arce de azúcar. Las maderas de arce se secan bien, aunque lentamente, y son moderadamente estables. Aunque más fácil de trabajar que la del arce de azúcar, la madera del arce blanco americano carece de la fortaleza y de la característica resistencia a la abrasión de las maderas más pesadas. Sólo se puede utilizar esta madera en exteriores si ha sido tratada convenientemente.
Densidad media al 12% de H: 640 (Kg/m3)
Dureza: Semidura
Velocidad de Secado: Media
Defectos de Secado: Coloraciones, Azulado
Hongos: No durable
Insectos: No durable
SU UTILIZACION
Su gran densidad y fina textura dan a los arces una gran resistencia a la abrasión. Es un árbol de gran brillantez que se emplea en la industria, en las salas de baile, boleras, gimnasios y también para tacones de calzado y para piezas de piano. Los arces ligeros se utilizan para utensilios de cocina y los que tienen un grano más compacto, en la construcción de violines, aparte de otros usos que la hacen ser una madera muy apreciada. Otros usos: Chapas Decorativas, Carpinteria Exterior, Suelos y parquets, Mobiliario y Ebanisteria, Tornería, Escultura, Zapatos, Leña, Carbón vegetal.